Camino de Santiago 2017 – Planificación VS Realidad

¡Por fin! Tras tres veranos llenos de aventuras e historias que contar, hemos llegado a Santiago de Compostela. El plan fue modificado durante las primeras etapas, donde llegamos a ahorrarnos un día, ultimando el resto de tramos antes de lo esperado. Al llegar a Galicia nos ceñimos bastante a lo que teníamos planeado.


  • Día 1 – Viaje de Barcelona a Gijón. La idea es ir en autocar, salir por la tarde-noche y llegar al día siguiente por la mañana. Así ganamos un día que normalmente invertíamos en aposentarnos en la ciudad de destino.
  • Así fue, salimos de Barcelona a las nueve de la noche y llegamos al día siguiente, sobre las diez de la mañana. Tal y como imaginamos no dormimos mucho, comodidad inexistente.
  • Día 2 – Primera etapa: de Gijón a Avilés (25 km) Pasaremos por Santa Eulalia, Tabaza y Trasona cruzando la potente industria siderúrgica asturiana. Existe el Albergue de peregrinos Pedro Solís (5 €/Sin reserva/56 plazas), pero en principio buscaremos un Hostal para descansar en condiciones tras pasar la anterior noche “durmiendo” en un autocar.

  • Todo y que llegamos tarde, hicimos la etapa rápidamente y pudimos conseguir plaza en el albergue indicado.
  • Día 3 – Segunda etapa: de Avilés a El Pito (27,2 km) La etapa resultaba algo corta según el plan, la cual finalizaba en Muros de Nalón. Teniendo en cuenta que la siguiente etapa es superior a 40 km, hemos decidido alargar esta para igualar la distancia entre ambos días, la cual está plagada de asfalto y desniveles. En El Pito (intentaré ser serio y evitar bromas facilonas) contaremos con el Albergue Cudillero(12 €/Admite reserva/8 plazas) y varios hoteles.
  • Cambio de planes. Vimos que algunas guías no indicaban que la siguiente etapa fuese hasta Muros de Nalón, si no hasta Soto de Luiña, unos 38 km. Al escuchar que iba a ser complicado encontrar sitio donde dormir en El Pito y al estar frescos ya que solo llevábamos un día, nos vimos con fuerzas de alargar la etapa 11 kilómetros más de lo esperado.

  • Día 4 – Tercera etapa: de El Pito a Cadavedo (34,6 km) En algunas guías dividen en tres las etapas desde Avilés a Cadavedo. Creemos que hemos repartido los kilómetros de forma adecuada, espero que digamos lo mismo cuando estemos en medio del meollo. Pasaremos por el Soto de Luiña, Novellana, Santa Marina y Ballota. Se puede tomar el Camino Real de las Ballotas (por la costa) o cruzar las Sierra de las Palancas (por montaña, el oficial). Hay dos lugares donde pasar la noche, ambos de poca capacidad, el Albergue de peregrinos de Cadavedo (5€/Sin reserva/12 plazas) y la Casa de Peregrinos Covi y Peter (10 €/Sin reserva/8 plazas). Como en casi todos nuestros destinos hay varios hoteles, pero los precios parecen ser excesivos.
  • ¿Para qué hacemos planning si nunca le hacemos caso? Pensábamos ir hasta Cadavedo, pero al ver los albergues que habían por la zona, continuamos con la intención de llegar a Luarca, pero nuestras piernas dijeron basta y estábamos hartos de caminar bajo la lluvia, acabando en un garaje habilitado para peregrinos en la carretera nacional, en Canero (26 km).
  • Día 5 – Cuarta etapa: de Cadavedo a Luarca (15,8 km)  Después de la tormenta siempre llega la calma, es hora de reponer fuerzas tras un inicio relativamente duro y contundente. Pasaremos por Queruás y Barcia. Antes de llegar a Luarca tomaremos camino hasta la Ermita de Nuestra Señora la Blanca. Nos hospedaremos en el Albergue Villa de Luarca (10 €/Admite reserva/22 plazas), o en su defecto en alguna de las pensiones a precio competitivo que supuestamente ofrece esta localidad.
  • Al alargar la anterior etapa, estábamos a unos escasos diez kilómetros de Luarca. Hacer tan poco recorrido era perder un día a lo tonto estando relativamente bien, todo y mis dolores en la rodilla izquierda. Avanzamos hasta Navia, realizando un total de 30 kilómetros. Pasamos la noche en el Albergue San Roque, ¡un pasote! Tanto por el lugar en sí como por sus hospitaleros.
  • Día 6 – Quinta etapa: de Luarca a La Caridad (29,6 km) Volvemos a la carga. Dejaremos atrás Villapedre, Navia, Jarrio y Cartavio. Descansaremos en el Albergue de peregrinos de La Caridad (5 €/Sin reserva/18 plazas), aunque siendo temporada alta no nos extrañaría acabar en la Pensión Sayane u otro lugar de características similares, ya que el albergue municipal de peregrinos lo han trasladado a Almuña, a un par de kilómetros más de la población.
  • Lo mismo que en la etapa anterior, dejarlo en La Caridad era perder todo lo ganado en estos días. Nos planteamos llegar a Ribadeo (33 km), localidad que pensábamos abordar al día siguiente, y así lo hicimos. Dadas las modificaciones, reservamos el día anterior un hostal que estaba casi a pie del Camino. Con esta última variación llevábamos un día de ventaja a nuestra planificación.
  • Día 7 – Sexta etapa: de La Caridad a Ribadeo (23,7 km) Esta vez no tomaremos la ruta oficial y nos desviaremos hasta Tapia de Casariego, así podremos disfrutar de esta pintoresca localidad para vislumbrar por última vez el mar, haremos algún kilómetro de más, pero creemos que valdrá la pena. Tras superar el Puente de los Santos, esperamos encontrar cobijo en el Albergue de peregrinos de Ribadeo (6 €/Sin reserva/12 plazas).
  • Etapa que nos zampamos, llegamos a Ribadeo al sexto día. ¡Delete!
  • Día 8 – Séptima etapa: de Ribadeo a Lourenzá (28,4 km) Primera etapa por Galicia. Cruzaremos Vilela, pasando antes por el Mirador de la Santa Cruz, seguiremos por A Ponte de Arante, Villamartín y San Xusto. Parece que el Albergue de peregrinos de Lourenzá (6 €/Sin reserva/20 plazas) es de mayor capacidad, pero tampoco es para tirar cohetes. Según la guía parece ser una de las etapas con mayor dificultad.
  • Etapa completada. Nos equivocamos de camino hasta en tres ocasiones, pero sin grandes problemas. A partir de este día nuestras rodillas empezaron a mejorar sustancialmente. Reservamos plaza en el albergue privado O Camiño, bastante recomendable.
  • Día 9 – Octava etapa: de Lourenzá a Gontán (25,2 km) Pasaremos por Mondoñedo, de la cual intentaremos disfrutar fugazmente de su Casco Antiguo y Catedral. Cruzaremos los dedos para poder descansar en el Albergue de peregrinos de Gontán (6 €/Sin reserva/ 26 plazas). A las malas siempre podremos ir a Abadín, donde se encuentran varias pensiones.
  • Tal y como auguramos fuimos hasta Abadín, un kilómetro más de lo planificado. Etapa más dura de lo esperado dadas sus subidas y bajadas constantes. Guillermo a partir de esta etapa se inmunizó en el ambulatorio del tétano tras clavarse un hierro, pasó a ser carne 100% vacuno. Cogimos el camino indicado como “complementario”, el cual hay que sumarle unos cuatro kilómetros respecto al camino normal, pero se supone que su dificultad es menor por la inclinación del terreno.
  • Día 10 – Novena etapa: de Gontán a Vilalba (20,7 km) Un pequeño descanso a nuestras piernas y espaldas, etapa relativamente corta comparada con la media que llevamos. Etapa agradable con escasos desniveles. Dejaremos nuestra huella en Martiñán y Goiriz. Curaremos nuestra fatiga en el Albergue de peregrinos de Vilalba (6 €/Sin reserva/48 plazas) o en el Albergue Turístico de Castelos (10 €/Admite reserva/38 plazas). Parece que será de los pocos sitios donde no tendremos problema para encontrar lugar de descanso.
  • Completada. Etapa muy fácil, nos fue muy bien para descansar los músculos. Nos refugiamos en el albergue Turístico Castelos.
  • Día 11 – Décima etapa: de Vilalba a Carballedo (28,2 km) Etapa con desniveles moderados entre bosques y prados. Tengo mis serias dudas que acabemos en Carballedo, solo dispone del Albergue Rual Witericus (12 €/Admite reserva/9 plazas) con muy pocas plazas. En principio nosotros alargamos la etapa original superando Baamonde y recorriendo unos pocos kilómetros más. A ver si tenemos suerte y podemos reserva tal y como indica.
  • Etapa completada tal y como indicamos. El camino estaba mal indicado y perdimos cerca de una hora yendo hacia donde no era, algo que nos mosqueó bastante. Reservamos con dos días de antelación en dicho albergue. Nos fue genial para desconectar, estuvimos en una casa rural perdida del mundo.
  • Día 12 – Onceava etapa: de Carballedo a Sobrado dos Monxes (31,4 km) Al despertarnos agradeceremos haber alargado la etapa anterior, o ni no se hubiese ido hasta los 40 kilómetros. Etapa larga sobre territorio solitario y despoblado, acabaremos bajo el techo del Albergue de peregrinos de Sobrado dos Monxes (6 €/Sin reserva/120 plazas), o en el Albergue Lecer (10 €/Con reserva/28 plazas).
  • Una etapa más completada a un gran ritmo, nos resultó bastante fácil ya que las subidas eran moderadas. Finalmente nos hospedamos en el Albergue Lecer ya que no teníamos ganas de sufrir toda una noche con unos 120 peregrinos en el monasterio. 
  • Día 13 – Doceava etapa: de Sobrado dos Monxes a Arzúa (21,4 km) Si Dios Superman quiere, estaremos a punto de lograr nuestro objetivo. Etapa sencilla de asfalto y tierra, y por lo visto bastante fea comparándola con el resto del camino. Pasaremos por A Gándara, donde se coge una variante a Santa Irene, habrá que estudiarlo, dependerá de nuestro estado físico. Al juntarnos con el Camino Francés, podremos elegir entre un amplio abanico de albergues.
  • Completada con más problemas de los esperados por mi parte. Bastantes dolores en el talón y en los hombros. Notamos a nuestra llegada la gran afluencia de peregrinos al juntarnos con el Camino Francés. De nuevo nos alojamos en un albergue privado.
  • Día 14 – Treceava etapa: de Arzúa a Santiago de Compostela (38,7 km) Acabar con dos etapas de 19 km era de cobardes. Si nuestras rodillas nos lo permiten, vamos a agrupar los dos últimos segmentos, no acabaremos el día en O Pedrouzo, queremos finalizar nuestra andadura en nuestro destino final, Santiago de Compostela. Dónde acabaremos durmiendo es lo de menos, lo importante será disfrutar de lo que hemos conseguido… ¡si es que cumplimos y podemos!
  • Etapa final completada con algún que otro contratiempo. A las dos horas de iniciar la andadura, un perro atacó a Guillermo mordiéndole en el tobillo. ¡Qué rabia le dió! Por fortuna pudo continuar todo y el dolor. Al llegar al Monte do Gozo a Guillermo le dolía bastante la ampolla ya que estaba muy expandida, tenía casi un sexto dedo. Por mi parte se me cargó de forma considerable el cuádriceps y me costó mantener un ritmo decente en esos últimos cinco kilómetros, pero ya nada nos podía parar. No hicimos ninguna parada y llegamos al mediodía a Santiago. La verdad, marcamos un ritmo espectacular.
  • Día 15 – Vuelta a casa, Catalunya. Con unos kilos de menos y unas cuantas ampollas de más, esperamos volver con un diploma bajo el brazo que acredite haber conseguido lo que nunca hubiese imaginado, caminar de Irún a Santiago de Compostela.
  • Así fue, un día antes de lo previsto volamos de vuelta a Catalunya con los deberes hechos, 350 kilómetros en 12 días.

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